Es común por estos tiempos de crisis, y luego de un verano que puso algo de tranquilidad con la llegada del sol y el descanso, que se comience con las protestas de índole económico en varios sectores. Y las residencias de ancianos en Vigo no están exentas de ello en varios puntos importantes.
Es así como uno de los principales centros de este tipo ya anunció su preocupación y por eso, ya se pidió que nuevamente- tal como viene sucediendo en los últimos dos años- la Xunta incluya este tipo de asilo en la red pública autonómica.
Lo cierto es que es tiempo de armar el presupuesto 2011 y es ahora cuando se pugna por estar entre esos lugares privilegiados. La realidad indica que la regularización de la situación es compleja. De las 17 plazas concertadas que debían sumarse para este año al asilo, hasta el momento no fueron entregadas y también fueron reducidas las subvenciones para el trabajo de asilo, algo que estaba en los planes, pero que se suma a una gran lista de quejas.